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Las 10 maniobras que te pueden pedir en el examen práctico (y cómo hacerlas bien)

Experto en Formación Vial
Alumno de autoescuela practicando aparcamiento en batería durante el examen práctico de conducir en una calle española

En resumen

En el examen práctico te pueden pedir entre 1 y 2 maniobras de forma aleatoria: estacionamiento en línea, en batería, en diagonal, cambio de sentido, incorporación a vía rápida, arranque en cuesta o marcha atrás. El examinador no busca perfección — busca que maniobres con seguridad, observación y sin generar peligro. Subirse al bordillo es eliminatoria directa; quedar un poco torcido es leve. La diferencia entre ambas está en la calma y el método.

Llevas semanas dando clases prácticas. Ya controlas los pedales, más o menos dominas las rotondas y hasta te atreves con la vía rápida. Pero entonces tu profesor suelta la frase mágica: “Venga, vamos a aparcar”. Y ahí se te congela la sangre.

1. Estacionamiento en línea (el clásico)

Es la maniobra estrella. Si solo vas a practicar una, que sea esta. El examinador te pedirá que aparques entre dos coches (o entre un coche y un espacio libre) en paralelo al bordillo.

Paso a paso

  1. Sitúate en paralelo al coche de delante, dejando unos 50-80 cm de separación lateral y alineando los retrovisores.
  2. Mete marcha atrás y comienza a retroceder en línea recta hasta que tu hombro quede a la altura del final del otro coche.
  3. Gira el volante a tope hacia el lado del bordillo (normalmente a la derecha).
  4. Retrocede lentamente hasta que veas por el retrovisor izquierdo el faro trasero del coche de delante.
  5. Endereza el volante y sigue retrocediendo.
  6. Cuando tu rueda delantera derecha esté a la altura del parachoques trasero del coche de delante, gira a tope en sentido contrario (hacia la izquierda).
  7. Termina de encajar el coche y déjalo paralelo al bordillo, a unos 20-25 cm.

Errores comunes

  • Subirse al bordillo → falta eliminatoria directa (Falta 1.1).
  • Quedarse demasiado separado del bordillo (más de 30 cm).
  • No mirar los retrovisores durante toda la maniobra.
  • Hacer más movimientos de los necesarios por precipitación.

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2. Estacionamiento en batería (perpendicular)

El examinador te dice: “Aparque ahí, en batería”. Tranquilidad. Es más fácil de lo que parece si sigues el método.

Paso a paso

  1. Circula despacio por el pasillo del aparcamiento, pegándote al lado contrario de la plaza que quieres ocupar.
  2. Cuando tu hombro (o el retrovisor) quede a la altura de la línea que separa tu plaza de la siguiente, detente.
  3. Mete marcha atrás y gira el volante a tope hacia la plaza.
  4. Ve entrando lentamente, mirando ambos retrovisores para controlar las distancias laterales.
  5. Cuando el coche esté casi recto, endereza el volante y termina de entrar.
  6. Deja el coche centrado en la plaza y con espacio suficiente para abrir las puertas.

Errores comunes

  • Empezar a girar demasiado pronto o demasiado tarde.
  • No dejar distancia suficiente al coche de al lado.
  • Olvidarse de mirar por los retrovisores y girar la cabeza.
  • Quedarse torcido dentro de la plaza.

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3. Estacionamiento en diagonal (oblicuo)

Muy parecido al de batería, pero las plazas están inclinadas a 45° o 60°. Es el más fácil de los tres estacionamientos, pero tiene su trampa.

Paso a paso

  1. Circula por el pasillo a velocidad de maniobra.
  2. Cuando sobrepases ligeramente la plaza, detente.
  3. Mete marcha atrás y gira hacia la plaza siguiendo la inclinación.
  4. Entra de forma progresiva, controlando la distancia con ambos lados.
  5. Endereza y ajusta la posición.

Errores comunes

  • Entrar de cara en vez de marcha atrás (si el examinador pide estacionar, siempre es marcha atrás).
  • No adaptar el ángulo de giro a la inclinación de la plaza.
  • Quedarse con el morro sobresaliendo del pasillo.

4. Cambio de sentido

Te lo van a pedir casi seguro. El examinador dice algo como: “Cuando pueda, dé la vuelta” o “Haga un cambio de sentido”. Aquí lo que evalúan es tu capacidad de observación y tu toma de decisiones.

Paso a paso

  1. Busca un lugar adecuado: rotonda, zona acondicionada, calle ancha o intersección que lo permita.
  2. Señaliza con el intermitente izquierdo con antelación.
  3. Comprueba retrovisores y ángulo muerto antes de iniciar la maniobra.
  4. Si la vía es lo bastante ancha, gira el volante a tope a la izquierda y completa el giro en un solo movimiento.
  5. Si necesitas más espacio, puedes hacer un giro en tres tiempos (adelante-atrás-adelante), aunque es preferible evitarlo si puedes.

Errores comunes

  • Hacerlo en un lugar prohibido (línea continua, curva, cambio de rasante).
  • No comprobar los ángulos muertos → falta grave o eliminatoria.
  • Invadir el carril contrario sin asegurarse de que está libre.
  • No señalizar la maniobra.

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5. Incorporación a vía rápida

Una de las maniobras que más respeto genera entre los alumnos. Normal: pasas de ir a 50 km/h a tener que alcanzar 100-120 km/h en un carril de aceleración que se te acaba.

Paso a paso

  1. Al entrar en el carril de aceleración, pisa el acelerador con decisión. Tienes que llegar al final del carril a una velocidad similar a la del tráfico.
  2. Mira el retrovisor izquierdo y el ángulo muerto para encontrar un hueco.
  3. Señaliza con el intermitente izquierdo.
  4. Incorpórate de forma fluida, sin frenar bruscamente ni detenerte (salvo que no haya hueco, claro).
  5. Una vez en la vía, ajusta tu velocidad al flujo del tráfico.

Errores comunes

  • Incorporarse demasiado lento → obligas a frenar a los demás, falta grave.
  • No mirar el ángulo muerto.
  • Detenerse al final del carril de aceleración sin necesidad.
  • Olvidar el intermitente.

6. Salida de vía rápida

La hermana de la anterior. El examinador te dice: “Tome la próxima salida”.

Paso a paso

  1. Señaliza con el intermitente derecho con suficiente antelación (unos 300 metros antes o al ver la señal de presalida).
  2. Desplázate al carril derecho si no estás ya en él.
  3. Al llegar al carril de deceleración, entra en él sin reducir velocidad todavía.
  4. Ya dentro del carril de deceleración, reduce progresivamente la velocidad.
  5. Adapta la velocidad a la vía a la que te incorporas.

Errores comunes

  • Frenar antes de entrar en el carril de deceleración (clásico y peligroso).
  • No señalizar a tiempo.
  • Pasar de largo la salida por nervios.

7. Parada y detención

Parece la más fácil, pero mucha gente suspende por no saber parar correctamente. El examinador dice: “Pare aquí cuando pueda”.

Paso a paso

  1. Señaliza con el intermitente derecho.
  2. Mira los retrovisores.
  3. Acércate al bordillo progresivamente.
  4. Detén el vehículo en paralelo al bordillo, a unos 20-25 cm, sin subirse.
  5. Pon punto muerto y freno de mano.
  6. Si te dice que estaciones: apaga el motor.

Errores comunes

  • Parar en doble fila habiendo hueco junto al bordillo.
  • Parar en un lugar prohibido (paso de peatones, vado, curva).
  • No señalizar la parada.
  • Subirse al bordillo → falta eliminatoria.

8. Arranque en cuesta (en rampa)

Si tu zona de examen tiene cuestas pronunciadas, prepárate. El examinador puede pedirte que pares en una cuesta y vuelvas a arrancar sin que el coche se vaya hacia atrás.

Paso a paso

  1. Con el coche detenido en la pendiente, mantén el freno de mano echado.
  2. Pisa el embrague y mete primera.
  3. Lleva el embrague hasta el punto de fricción (notarás que el coche “tira”).
  4. En ese momento, suelta el freno de mano suavemente mientras aceleras un poco.
  5. El coche debería salir sin retroceder.

Errores comunes

  • Soltar el freno de mano antes de encontrar el punto de fricción → el coche se va hacia atrás.
  • Calar el motor por no dar suficiente gas.
  • Revolucionar demasiado el motor por nervios.
  • Si conduces automático, esto es mucho más sencillo: solo suelta el freno y acelera suavemente.

9. Marcha atrás en línea recta

Menos habitual, pero puede salir. El examinador te pide que retrocedas en línea recta por una calle estrecha o un tramo determinado.

Paso a paso

  1. Mira por todos los espejos y gira la cabeza para comprobar que no hay obstáculos.
  2. Mete marcha atrás.
  3. Avanza muy despacio, controlando la dirección con pequeños toques de volante.
  4. Mira principalmente por la luneta trasera y alterna con los retrovisores.
  5. Mantén el coche lo más recto posible y cerca del bordillo.

Errores comunes

  • No girar la cabeza para mirar atrás (confiar solo en los retrovisores).
  • Ir demasiado rápido.
  • Desviarse mucho de la línea recta.
  • No estar atento a peatones o vehículos que aparezcan.

10. Paso de intersecciones y cesiones de paso

Vale, técnicamente no es “una maniobra” en el sentido de estacionar o girar. Pero es la situación donde más faltas se cometen en el examen, y el examinador la evalúa constantemente.

Paso a paso

  1. Al acercarte a cualquier intersección, reduce la velocidad.
  2. Identifica la señalización: STOP, ceda el paso, semáforo, prioridad a la derecha.
  3. En un STOP: detente por completo (ruedas paradas, nada de “casi paro”). Si no, la Falta 7.5 es tuya.
  4. En un ceda el paso: prepárate para detenerte pero solo para si vienen vehículos con prioridad.
  5. Mira a ambos lados antes de cruzar, aunque tengas prioridad.

Errores comunes

  • No detenerse completamente en un STOP → falta eliminatoria.
  • No ceder el paso a la derecha cuando no hay señalización → falta grave.
  • Entrar en una intersección sin visibilidad suficiente.
  • No mirar a ambos lados por confiarse de tener prioridad.

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Consejos generales para las maniobras del examen

Antes de terminar, aquí van unos consejos transversales que aplican a todas las maniobras:

  • La velocidad es tu amiga (poca). En maniobras, ve siempre despacio. No hay prisa. Tienes tiempo de sobra.
  • Retrovisores, retrovisores, retrovisores. El examinador está pendiente de que los mires. Aunque no haya nadie detrás, míralos.
  • El intermitente no es opcional. Antes de cualquier maniobra, señaliza. Siempre.
  • Si te equivocas, no te bloquees. Rectificar no es falta. Bloquearse y quedarse parado en medio de la calzada, sí.
  • Practica fuera de clase. Acompaña a alguien que conduzca y fíjate en cómo hace las maniobras. Visualizar ayuda más de lo que crees.
  • Conoce tu zona de examen. Cada jefatura de tráfico tiene sus recorridos habituales. Tu autoescuela los conoce: pregunta y practica en ellos.

Conclusión

Las maniobras del examen práctico no son ningún misterio. Son técnica, observación y calma. Las 10 que hemos visto —los tres estacionamientos, el cambio de sentido, las incorporaciones, la parada, el arranque en cuesta, la marcha atrás y las intersecciones— cubren prácticamente todo lo que te pueden pedir el día del examen.

La clave está en practicar con método, no a lo loco. Sigue los pasos, identifica tus errores y corrígelos. Y el día del examen, recuerda: el examinador no quiere suspenderte. Quiere ver que conduces con seguridad.

Si ya dominas estas maniobras, el examen práctico es tuyo. Ahora sal ahí y demuéstralo. 🚗


¿Quieres saber exactamente qué faltas te pueden poner por cada maniobra? Echa un vistazo a nuestra guía de faltas del examen práctico.