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¿Por qué se suspende más el Examen Práctico que el Teórico?

Experto en Formación Vial
Gráfico comparativo estilo DGT mostrando mayor tasa de suspensos en examen práctico frente al teórico

Los datos son claros y confirman lo que muchos alumnos temen: el examen práctico se suspende significativamente más que el teórico. Las estadísticas de la DGT de 2024 revelan una brecha importante entre ambas pruebas, convirtiendo la prueba de circulación en el verdadero “embudo” para obtener el permiso B.

La Realidad en Cifras (2024)

Según los balances oficiales de la Dirección General de Tráfico, las diferencias son notables tanto en la tasa general como en el éxito al primer intento:

Tipo de ExamenTasa General de AprobadosAprobados a la Primera
Teórico70-80%44.7%
Práctico50-60%27%

El dato más impactante es el ratio de intentos: por cada 100 alumnos que obtienen el carnet, se realizan 148 exámenes prácticos frente a solo 114 teóricos. Esto significa que, de media, un alumno necesita casi 1,5 intentos para aprobar el práctico, mientras que el teórico suele superarse con poco más de 1 intento.

¿Por qué existe esta diferencia abismal?

Hemos analizado los factores clave y consultado a profesionales del sector para entender por qué la prueba de circulación es mucho más difícil de superar.

1. El Factor Psicológico: Bloqueo Emocional

El examen práctico es una prueba de rendimiento bajo presión. Mientras que en el teórico estás sentado en una silla frente a una pantalla, en el práctico estás al mando de una máquina de 1.500 kg en un entorno real.

Muchos profesores de autoescuela coinciden: “No suspenden por no saber conducir, sino por no saber gestionar los nervios”. Un alumno puede realizar maniobras perfectas en las clases, pero en el examen, la ansiedad puede llevarle a cometer errores básicos como calar el coche repetidamente (Falta 13.1.2) u olvidar el cinturón de seguridad.

2. Entorno Cerrado vs. Mundo Real

El examen teórico es predecible. Las preguntas salen de un banco de datos finito y las reglas son estáticas. Puedes “memorizar” patrones.

El examen práctico es caótico e impredecible. Te enfrentas a:

  • Tráfico real con otros conductores que pueden cometer errores.
  • Peatones que cruzan sin mirar.
  • Condiciones meteorológicas cambiantes.
  • Señalización que puede estar oculta o ser confusa en una zona que no conoces.

Como señalan en foros especializados, en la carretera siempre hay variables nuevas que ningún test puede simular.

3. Falta de Preparación Real

Existe una tendencia a presentarse al examen práctico “a ver si hay suerte” antes de tener la soltura necesaria. La DGT advierte que muchos alumnos intentan aprobar con el mínimo de clases prácticas posible por ahorrar dinero, lo que resulta contraproducente.

Dominar el vehículo para no tener que pensar en las marchas y poder centrarse en la circulación requiere tiempo. Presentarse sin esa automatización suele acabar en suspensos por falta de observación o control, como no mirar los espejos adecuadamente (Falta 9.1).

4. La Minuciosa Hoja de Calificación

El sistema de faltas es estricto y acumulativo. No basta con no chocar. Puedes suspender por acumulación de faltas leves o por un solo error de juicio grave.

Los motivos de suspenso son variados y fáciles de cometer si no se está atento:

  • 1 Falta Eliminatoria: Saltarse un STOP (Falta 7.5) o un semáforo (Falta 11.3).
  • 2 Faltas Deficientes: Obstaculizar en una rotonda o carril de incorporación.
  • 1 Deficiente + 5 Leves: Una combinación letal de un error serio con varios despistes.

5. La Toma de Decisiones en Tiempo Real

En el teórico tienes 30 minutos para 30 preguntas. Tienes tiempo para leer, pensar y corregir. En el práctico, la decisión es inmediata.

Si vas a 80 km/h y ves un obstáculo o una señal, debes reaccionar en segundos. Dudar o tardar en frenar puede convertirse en una Falta 13.1.3 por frenazo brusco o, peor, en una intervención del profesor para evitar un accidente, lo cual es eliminatoria directa.

Conclusión

Aprobar el práctico es objetivamente más difícil porque requiere demostrar competencia inconsciente: conducir bien sin tener que pensar en cómo se conduce, para poder dedicar toda la atención al entorno.

Si te estás preparando para el práctico, nuestro consejo es claro: no te precipites. La estadística dice que tienes más probabilidades de suspender que de aprobar si vas justo. Asegura tu formación, practica en zonas variadas y, sobre todo, aprende a gestionar los nervios.


Fuentes y Referencias: